Final Fantasy XIII
El Nido: una utopía en el cielo.
Sus habitantes creían vivir en un paraíso. Bajo el gobierno del Sanctum, el Nido había florecido y prosperado en tiempos de paz. Acunados en los brazos benevolentes de los fal’Cie, sus protectores, todos creían que los días de paz durarían toda la eternidad.
Sin embargo, el descubrimiento de un fal’Cie enemigo lo cambia todo. En el momento en que este fal’Cie de Paals, el detestado y temido Inframundo, se despertó de su sueño, la paz en el Nido llegó a su fin. Los fal’Cie marcan a los humanos y los transforman en sirvientes suyos que gozan de poderes mágicos. Se transforman en lu’Cie, los elegidos de los fal’Cie. Aquellos con la marca de lu’Cie deberán acatar las órdenes de su creador o enfrentarse a un destino incluso peor que la muerte.
Una plegaria por la salvación…
El deseo de proteger el mundo…
La promesa de no dejarse arrastrar por el destino…
TRAILER
Esa es la historia del Final Fantasy XIII, el nuevo juego de Square Enix que pertenecerá a un proyecto llamado Fabula Nova Cristallis. En este proyecto hay dos Final Fantasy XIII más anunciado. Uno con el nombre de versusXIII (será exclusivo para PS3) y el otro Agito XIII (para PSP).
A continuación voy a desarrollar mi opinión con respecto a los diferentes apartados del juego. Usaré los términos usados en la versión en español del juego.
1. GRÁFICOS

Primero, aclaro que he jugado la versión de Xbox 360. Ya se sabe que no es como en la versión de PS3 que usa el blu-ray. Aún así, para mí, se ve espectacular. Se puede aperciar que el juego está bien cuidado y no he visto fallas en las texturas, aparte de los pequeñisimos bugs que se han dado a conocer que no son tan graves. Tampoco he sufrido relentizaciones durante el juego, y aparte carga rápido.
Es increíble la cantidad de detalles que hay tanto dentro como fuera de las batallas. Se puede apreciar todo con lujo de detalles. Ni hablemos de los escenarios, especialmente el lugar llamado Gran Paals, son una belleza.
Sin duda el nuevo motor gráfico que desarrolló Square Enix, el Crystal Tools, ha hecho maravillas. Me saco el sombrero ante tal calidad gráfica.
2. BANDA SONORA
De lo mejor del juego. No tiene nada que envidiarle a la época en la que la banda sonora de los FF estaba a cargo de Nobuo Uematsu. Masashi Hamauzu, que ya había trabajo en Final Fantasy X en conjunto con Nobuo Uematsu, ha hecho una maravilla.
Se pueden apreciar temas que van orientados a la acción, hasta temas tranquilos y tristes que van muy acorde a las escenas del juego y su historia. El tema de las batallas me encanto, hasta por momentos lo silvo mientras estoy jugando, es pegadizo.
El juego también cuenta con temas vocales que se pueden escuchar durante el juego y en ciertas escenas. El tema oficial para la versión Europea y Americana fue cantado por Leona Lewis, se llama “My hands”. Hubiera preferido que se dejara el tema de la versión japonesa como en los FF anteriores donde había sido traducido al inglés, y no reemplazarlo por una versión totalmente diferente a la orginal. Pero esto no es motivo para despretigiar la excelente banda sonora, que aún así sigue siendo alucinante.
3. JUGABILIDAD, SISTEMA DE BATALLA Y DE DESARROLLO
Este es el aspecto más importante de un juego y hay que decir que algunas cosillas del FF XIII en este aspecto no me agradaron.
Más que un JRPG, es juego parece más uno de acción con toques de RPG. A qué me refiero con esto, que el juego es bastante lineal a la hora de avanzar. En el juego no hay ciudades para visistar y hacer compras ni NPCs (y de los poquísimos que hay, no hay casi interactividad), solo son mazmorras que debes pasar para avanzar en la historia, y así hasta el capítulo 13 del juego. En lo que respecta a compras, se hacen desde el punto de guardar la partida, y las nuevas tiendas se habilitan a medida que vences los Jefes del juego. Es imposible perderse por su recorrido lineal y la falta de puzzles, hasta veo inservible el mapa en la esquina superior derecha.
Sólo a apartir del último capítulo de puede gozar de libertad, donde podrás explorar todo Gran Paals y desactivar nuevas zonas. Este lugar es totalmente diferente a los que visitas en el resto del juego, es gigante, tiene un montón de cosas para explorar, y pierde esa linealidad. Aparte de que podrás acceder a una gran cantidad de misiones a realizar cuya recompensa serán desde objetos a una expansión en el desarrollo del Cristarium.
Con respecto a la jugabilidad en las batallas, usan el sistema BTC (Batalla en Tiempo Continuo). Tienes dos formas de atacar, una automática donde la máquina elige la mejor combinación de ataques de acuerdo a la situación y al enemigo, y la otra es introduciéndolos manualmente. La barra de tiempo está dividida en bloques, que al principio del juego son 2 y a medida que avanzas en el juego se puede llegar a 5 que es el máximo. Cada ataque ocupa una cantidad de bloques, y debes armar bien la combinación a realizar para poder crear ataques en cadena y así subir más rápidamente la barra de aturdimiento del enemigo, que te permitirá realizar ataques más críticos (el daño normal tuyo se multiplica por el porcentaje que figura en la barra). Durante las batallas hay que tener cuidado de que al líder del grupo no lo maten, porque se considera un gameover aunque el resto del equipo siga con vida. Al perder la batalla, el juego te traslada justo al momento antes de pelear con dicho enemigo y así seguir intentándolo. Después de finalizar cada batalla, tus personajes se recuperan automaticamente con la vitalidad al máximo. Esto lo veo bien por la dificultad de las batallas y lo largas que algunas pueden llegar a ser.
Obviamente, en esta entrega no podían faltar los famosos Eidolón, las invocaciones de poderosos seres para ayudarte en batalla. Una vez que lo invocas, quedan solo el invocador (que controlas tú al igual antes) y el Eidolón (que se maneja automáticamente, usando todas las habilidades que tiene a disposición). Verás que el Eidolón tiena una barra de BTC que va disminuyendo de a poco hasta llegar a 0, allí el Edilón se marcha o pueden activar el modo empatía antes de que el contador llegue a 0. En dicho modo el Eidolón es controlado manualmente, sufriendo una transformación. A través de combinaciones con el botón X y las direcciones vas realizando diferentes ataques, con el A usa un ataque que sube más rápidamente la barra de aturdimiento del enemigo y con Y activas el ataque final o sino puedes esperar que se te acabe el tiempo en ese modo para que dicho ataque se active solo. Una vez que el Eidolón deje el campo de batalla, éste recuperará toda tu vitalidad, te sanará de estados alterados y revivirá a los personajes caídos en batalla.
Una de las novedades y lo que más me gustó del juego, son las formaciones. Sin esto es imposible ganar a un enemigo, ni te cuento de un jefe. Consiste en crear formaciones, tanto ofensivas como defensivas. Al crear estas formaciones debes asignarles roles a los personajes en batalla, otra de las novedades del juego. Puedes crear hasta un total de 6 formaciones que puedes ir cambiando en medio de la batalla y que te sacará de apuros más de una vez.
En total, hay 6 roles, y son los siguientes.
- Castigador: Ataca físicamente.
- Fulminador: Ataca sólo con magias de diferentes elementos.
- Protector: Se dedica a entrar en modo defensivo aumentado drásticamente su defensa, y a la vez provoca al enemigo para que dirija sus ataques solamente hacia él dejando libre al resto de los personajes. En este estado no se puede atacar, a menos que puedas contraatacar.
- Sanador: Se dedica a recuperar la vitalidad y curar los estados alterados.
- Inspirador: Se encarga de subir los estados de los personajes (defensa, fuerza, magia, etc.)
- Obstructor: Reduce los atributos de los enemigos.
Los roles se van aprendiendo a medida que avanzas en la historia. Por ejemplo, hay personajes que comienzan con el rol de fulminador, y otros que recién lo aprenden más avanzada la historia.
Por último, el sistema de desarrollo. Es parecido al del Final Fantasy X, sólo que más sencillo. Aquí la ruta a seguir es una sola por cada rol. Ahí tú eliges que parámetros desarrollar, por ejemplo si desarrollar más a fondo el Cristarium de un Fulminador que de un Castigador. En el Cristarium hay esferas que aumentan tu vitalidad, fuerza y magia; y otros que te permiten aprender habilidades de ataque y mágicas. No se mejora la defensa, ni velocidad o demases porque los personajes carecen de dichos atributos, sólo tienen VIT, Fuerza y Magia.
Los personajes no poseen niveles, pero si las armas y accesorios. Estos obtienen experiencias apartir de los materiales que usas para mejorarlos, y al llegar a cierto nivel vas a necesitar un objeto especial para que se transforme en un arma nueva o accesorio más poderoso.
Sin duda, se nota mucho que el sistema de batalla fue lo que más se trabajo durante el desarrollo del juego. La verdad que es adictivo, y muchas veces me la paso peleando para ir probando nuevas formaciones. Lo único que le resta punto es la linealidad del juego y la poca exploración, por lo menos esto se compensa un poco con Gran Paals, que de seguro será el lugar donde más tiempo se pasen en el juego, y su historia.
5. DURACIÓN
La verdad, aún no termino el juego, pero por lo que llevo mucho no me falta. Si tomamos en cuenta sólo avanzar en la historia calculo que tomaría un poco menos de 60 horas enfocándose solamente en esto.
Pero si tomamos en cuenta el Cristarium, la mejora de armas y accesorios, y las misiones de Gran Paals, este juego tomaría mucho más que eso. En cuanto realmente me termine el juego y complete todo desarrollaré más a fondo este apartado.
6. CONCLUSIÓN
Es toda una experiencia nueva en la saga Final Fantasy. Al principio me hacía dudar por lo que hicieron con el Final Fantasy XII, pero la verdad que Square Enix me cerró la boca. Un sistema de batalla completo y entretenido, aunque una lástima lo limitado de la exploración y lo lineal que es el avance en los calabozos. Aunque igual, al avanzar en el juego me empecé a olvidar de esto y comencé a disfrutarlo mucho más. Eso sí, para mí no es el mejor de la saga.
Si buscan un nueva experiencia en la saga Final Fantasy, se los recomiendo mucho. Eso sí, las primeras horas de juego reconozco que deja algo que desear la jugabilidad, pero depués de dos horas de juego recién se introduce el nuevo sistema de batalla y desarrollo. Así que se necesita paciencia para empezar a disfrutar el juego en su totalidad, y te darás cuenta que valió la pena la espera.
Y bueno, este es mi primer comentario de un juego en este blog, el próximo en mi lista será el Resonance of Fate. Pero eso una vez que termine en su totalidad el Final Fantasy XIII.








